Ética editorial y mala práctica: evaluadores
Hume Studies recomienda a los evaluadores hacer una revisión inicial sumaria para determinar si el trabajo que se les ha encargado evaluar se inscribe en su área de especialización y si pueden revisarlo dentro del plazo establecido. Si no se da alguna de las dos circunstancias anteriores, deben notificarlo inmediatamente a los editores y renunciar a seguir participando en el proceso de evaluación.
Hume Studies procura que los manuscritos que recibe sean evaluados mediante un proceso de doble anónimo, pero algunas circunstancias, como una presentación previa en un congreso o la publicación de preprints, pueden hacerlo más dificil. Los evaluadores que estén seguros de conocer la identidad de los autores de los trabajos que revisan deben notificarlo a los editores, quienes les indicarán si pueden continuar o no con la evaluación.
Los evaluadores deben declarar cualquier posible conflicto de interés a los editores antes de aceptar revisar un manuscrito y deben discutir con ellos si deben recusarse debido al riesgo de sesgos. Ejemplos de posibles conflictos de interés son las colaboraciones entre evaluadores y autores en los últimos 3 años, la pertenencia de los evaluadores y los autores a la misma institución y el hecho de que evaluadores y autores mantengan relaciones personales o profesionales cercanas. El trato positivo o negativo que el autor le dé al trabajo del evaluador no constituye en sí mismo un conflicto de interés; sin embargo, los evaluadores que consideren que dicho trato les impide hacer una revisión objetiva deben recusarse.
Todo manuscrito recibido para su evaluación debe tratarse como un documento confidencial. Los evaluadores no deben compartir su revisión, ni ninguna información sobre el artículo con nadie. Tampoco deben contactar directamente con los autores sin el permiso de los editores.
Los evaluadores no deben usar herramientas de IA para generar sus reportes. No deben cargar archivos, imágenes o información de manuscritos no publicados a herramientas de IA generativa, ni total ni parcialmente. Los evaluadores deben revisar la “Política de uso de IA” de Hume Studies antes de empezar cualquier nueva tarea, ya que los cambios en el campo o la comprensión actual de las buenas prácticas al respecto pueden variar con frecuencia.
Los evaluadores deben tratar a los autores y a su trabajo como les gustaría que los trataran a ellos y comportarse con cortesía profesional en la revisión. Los evaluadores deben hacer las revisiones de manera objetiva y evitar las críticas personales a los autores. Los evaluadores deben expresar sus opiniones con claridad y respaldarlas con argumentos.
Los evaluadores no deben sugerir citas de su propio trabajo (o el de sus asociados) a menos que sean genuinamente relevantes para mejorar la calidad del trabajo que revisan. Las recomendaciones de citas no deben hacerse con la intención de aumentar el recuento de citas del evaluador o de mejorar la visibilidad de su trabajo (o el de sus asociados). Las solicitudes de este tipo de citas pueden constituir conflicto de interés o una fuente de sesgo. Para garantizar la transparencia y permitir la supervisión editorial, los evaluadores que sugieran citas deben proporcionar datos bibliográficos completos y una justificación clara para cada referencia recomendada. Los editores pueden eliminar de los comentarios de los evaluadores aquellas citas que, a su juicio, sean inapropiadas.